Ahora que la campaña Vamos a jugar va a cumplir su tercer año, nos sentimos muy orgullosos de la forma en la que los programas de nuestros colaboradores están cambiando las vidas de muchos niños en todo el mundo.

Hasta ahora, han construido miles de nuevos espacios seguros para que puedan jugar, lo que ha servido para que más de 250 000 niños disfruten de su derecho a hacerlo en un entorno seguro. Todos los niños tienen derecho a jugar, independientemente de la zona en la que vivan. El juego permite que los niños desarrollen habilidades importantes para la vida, como la negociación, la construcción de relaciones y el desarrollo físico. Por desgracia, debido a causas ajenas a su voluntad, muchos niños no pueden jugar protegidos.

Subah (en la foto), a sus cinco años, es solo una de las niñas que han progresado notablemente gracias al poder del juego.

Vive con sus padres en Pakistán y forma parte del programa de jóvenes deportistas de Special Olympics, subvencionado a través de la campaña Vamos a jugar. Subah presenta dificultades intelectuales y de movilidad, y solo podía practicar deporte en su silla de ruedas. Menos de seis meses después de unirse al programa de jóvenes deportistas, empezó a caminar sola y a dar patadas a una pelota. Sus padres describieron el momento como “increíble”.

Fotografía: Special Olympics/2018

Vea cómo Subah y muchos otros niños disfrutan de su derecho a jugar

De parte de todos los miembros de la Fundación IKEA, de los seis colaboradores que ha apoyado a través de la campaña y de todos los niños que son felices y juegan protegidos: ¡GRACIAS!

Más información acerca de la campaña Vamos a jugar