Obtenemos los mejores resultados a través del trabajo en conjunto con nuestros colaboradores, que son quienes mejor conocen las realidades en las que decidimos intervenir. Respaldamos programas gestionados por organizaciones establecidas y bien valoradas que sean expertas en sus respectivos campos.

A student smiles as she points at the blackboard as part of a Physics lesson at the Soavinandriana Secondary School in the town of Soavinandriana, some 100 kms south west of Antananarivo, the capital.

Solicitud de financiación No aceptamos propuestas no solicitadas. Guía de principios Todo lo que hacemos se guía por estos principios:

  • Nuestra contribución debe ayudar a las personas necesitadas, sobre todo en los países en vías de desarrollo, de modo que puedan experimentar un cambio real y duradero en sus vidas y puedan tomar el control de su propio futuro.
  • Adoptamos un enfoque holístico en las zonas donde trabajamos y abordamos las diferentes causas de las situaciones para obtener mejores resultados.
  • Los programas deben reflejar la filosofía empresarial de IKEA en lo referente a la colaboración, la proyección a largo plazo, la conciencia de costos, la innovación, la creatividad, la mejora continua y un verdadero sentido de la ética.
  • Intentamos participar de forma activa en todo lo que hacemos, formulando preguntas relevantes y, cuando ello es posible, compartiendo la experiencia única de IKEA con nuestras organizaciones colaboradoras.
  • Siempre nos preocupamos de controlar y maximizar la rentabilidad del capital invertido. También procuramos mejorar la eficiencia y la eficacia de nuestros programas de ayuda, de forma que podamos estar seguros de que hacemos todo lo que está en nuestras manos para ayudar al mayor número posible de personas.

Ayuda continua y a largo plazo Colaboramos con una gran variedad de programas que abordan el círculo completo de las necesidades fundamentales. Con ello, intentamos ayudar a la gente a romper el círculo de la pobreza y a tomar, en última instancia, el control de su propio futuro. También respaldamos proyectos piloto que pueden tener un impacto en el presente y ser un buen referente para futuros programas.

Colaboramos con iniciativas que ya están en marcha (por ejemplo, los proyectos financiados a través de las tiendas IKEA; la campaña Peluches para la educación), de modo que nuestra contribución ayude a proyectos educativos ya establecidos a seguir progresando. Todos nuestros programas están concebidos de forma que las personas se ayuden a sí mismas a lograr una vida mejor. Cuentan con un límite de tiempo definido y suelen diseñarse en estrecha colaboración con los gobiernos locales y nacionales para garantizar su sostenibilidad.

Subvenciones para ayuda en situaciones de emergencia En ocasiones, concedemos subvenciones en efectivo o donamos productos de IKEA a colaboradores sin ánimo de lucro que trabajan en situaciones de emergencia (durante inundaciones, hambrunas, tormentas, guerras, sequías, terremotos, etc.). Posteriormente, podemos colaborar económicamente con programas de reconstrucción y recuperación de las infraestructuras y el abastecimiento de recursos básicos. Por desgracia, en situaciones de emergencia recibimos muchas más solicitudes de financiación de las que podemos atender. Todas las solicitudes se analizan de forma minuciosa y nuestra estrategia de financiación para situaciones de emergencia nos sirve de guía a la hora de tomar las decisiones. Nuestra estrategia se centra principalmente en respaldar a colaboradores sin ánimo de lucro para hacer un acopio preventivo de suministros y llevar a cabo actividades para la protección y la educación infantil. Sin embargo, a veces ayudamos a estos colaboradores sin ánimo de lucro (actualmente, Médicos Sin Fronteras, UNICEF, Save the Children y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) cuando se desata una situación de emergencia, una decisión que se basa en diversos factores.

En primer lugar, no solemos proporcionar fondos si ya hay una empresa o una unidad de IKEA presentes en el país . En virtud de la política de actividades benéficas del Grupo IKEA, las empresas o unidades de IKEA actúan dentro de sus comunidades, dando ejemplo y ejerciendo de buenas conciudadanas. De acuerdo con esta política, la empresa o unidad de IKEA se coordina con las organizaciones que intervienen en la situación de emergencia para proporcionarles la ayuda que necesitan; por ejemplo, donando artículos o apoyando iniciativas de recaudación de fondos entre los trabajadores y clientes de IKEA. Si ya hay una empresa o unidad de IKEA en el país, esta debe ser la destinataria de las solicitudes de financiación. Ocasionalmente, podemos hacer una excepción cuando existe un proyecto financiado por la Fundación IKEA que podría verse afectado negativamente por la situación de emergencia, incluso si ya hay una empresa o unidad de IKEA en el país. En este caso, podríamos proporcionar respaldo adicional al proyecto para minimizar el impacto negativo y devolverlo a la fase en la que se encontraba antes de que se produjese la situación de emergencia. En aquellos lugares donde no haya ninguna empresa ni unidad de IKEA, ni ningún proyecto financiado por la Fundación IKEA, trabajamos estrechamente con nuestros colaboradores actuales para evaluar la gravedad de la situación de emergencia y determinar si las estructuras del propio país pueden dar respuesta a dicha situación. Basándonos en esa información, decidimos si podemos respaldar sus actividades de respuesta a la emergencia. Obtén más información sobre nuestra financiación de las iniciativas de ayuda en situaciones de emergencia

Políticas Nuestros colaboradores deben demostrar cada año que los fondos se han utilizado correctamente y según los propósitos originales. En estrecha coordinación con la administración de la Fundación IKEA, los colaboradores se encargan de redactar notas conceptuales. El Consejo se encarga de determinar si los programas propuestos respetan la acta constitutiva de la Fundación IKEA, son acordes con nuestras expectativas de eficacia financiera y operativa y reflejan los valores fundamentales de IKEA.

Para que el Consejo tome una decisión positiva, se debe desarrollar la propuesta del programa de forma detallada. Dicha propuesta debe centrarse en el establecimiento de un punto de referencia y debe detallar cuáles son los objetivos del programa y los indicadores clave del rendimiento que se utilizarán para medir el progreso anual y los logros más recientes.